Entre en ese extraño buscador llamado "Internet Explorer" que tenía en mi casa y me dispuse a buscar poemas para aprenderme, encontré cientos y cientos, pero me llamó la atención uno llamado "Doña Pito Piturra" (¡que nombre mas raro para una mujer!).
Doña Pito Piturra
tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
muy elegantes.
Doña Pito Piturra
tiene un sombrero,
Doña Pito Piturra
con un plumero.
Doña Pito Piturra
tiene un zapato,
Doña Pito Piturra
le viene ancho.
Doña Pito Piturra
tiene toquillas,
Doña Pito Piturra
con tres polillas.
Doña Pito Piturra
tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
le están muy grandes.
Doña Pito Piturra
tiene unos guantes,
Doña Pito Piturra
¡lo he dicho antes!
Lo gracioso de este poema es que a pesar de los años que han pasado me acuerdo más o menos de lo que dice (y eso que tengo una memoria horrible para estas cosas).
¿Por qué es tan importante para mi "Doña Pito Piturra"?
La verdad que yo no soy mucho de la poesía
nunca me ha llamado demasiado la atención (y menos lo hacía en esa época)
Pero gracias a esta poetisa pude encontrar una belleza y
una manera diferente de poder contar historias
que no siempre se escribir en prosa